XX CARTA ABIERTA A SAN JUAN

 

Ponencia realizada en el “Acto de Exaltación a la Mujer Sanjuanista” Febrero 2005

 

“…y acudí a la socorrida argucia que siempre funciona de buscar en el diccionario de la Real Academia, el significado de nazareno.

            La acepción de nazareno que mas cuadraba en este acto, es la sexta, que dice “penitente que en las procesiones de semana santa va vestido con túnica, ….  por lo común morada”

            Y pensé, vale, … ahora llego yo y les digo a los sanjuanistas que van con túnica morada, y me esperan para morarme la cara.

            Bueno, voy a ver si con la definición de penitente, desfacemos el entuerto, y entonces me dice la RAE “persona que en las procesiones o rogativas públicas, va vestido de túnica en señal de penitencia”

            Esto ya va tomando forma, veamos que es penitencia para la RAE. “serie de ejercicios penosos con los que alguien procura la mortificación de sus pasiones o sentidos”

            Llegado este punto, comprendí que no iba a poder quedar bien con los nazarenos sanjuanistas, si les decía que vestían túnica morada y que se mortificaban cada jueves y viernes santo…. y olvidando que tenía que preparar esta presentación, decidí escribir a los ilustres señores de la RAE, la misiva que a continuación les relato:

 

Real Academia de la Lengua Española

c/ Felipe IV, 4

28014 Madrid

 

            “Estimados Sres. de la Real Academia:

            A la vista de lo dispuesto por ustedes, para definir nazareno, el amigo de un humilde nazareno sanjuanista, ante esa insigne institución respetuosamente comparece y como mejor proceda pone en su conocimiento los siguientes extremos:

            Tengo un amigo al que parieron nazareno sanjuanista y que dice, que lo parieron con túnica blanca. Me cuenta, que a lo largo de estos años, su evolución física natural le ha hecho vestir al menos 10 túnicas y que todas han sido blancas.

           

Dice que ninguna de ellas le ha supuesto carga alguna de mortificación, salvo en lo referente a que la tela de algunas, fueron abonadas por su progenitora bajo la modalidad de pago diferido, es decir, dándole pellizquitos mensuales a la nómina de su progenitor, y dice, que la mayor penitencia que ha sufrido ha sido algún que otro pinchacito de alfiler en la obligada prueba de las túnicas.

            A mayor abundamiento, dice este buen conocido, que sus túnicas lejos de suponer penitencia alguna, puede afirmar que de enano bajito esas túnicas fueron el reflejo de la pasión sanjuanista de su madre, y me indica que como dijo aquel que cantó al cristo de los gitanos “ a menudo los hijos se nos parecen, y con ello nos dan la primera satisfacción”, es decir, que las primeras túnicas fueron la satisfacción de su madre.

            Las siguientes, donde mi amigo recuerda tener cierto criterio propio, dice que fueron, la pasión de un adolescente, para el que un redoble de tambor en cualquier época del año, evocaba el bello erizado de una salida sanjuanista en jueves santo.

            Las últimas, dice que son el agradecimiento de las primeras, la añoranza de las segundas y el aliento sanjuanista de su esposa y de una enana bajita parida con túnica blanca.

            He de advertirles, que mi amigo se enervó cuando escuchó su definición de penitencia, y se le escapo algún exabrupto que por obvias razones silencio, y en su enervamiento me dijo,…. penitencia ser nazareno de san Juan, ¿penitencia?.... diles, diles que vengan un Jueves Santo, que les presto una túnica de color blanco y un capirote rojo,… penoso,  penoso ser nazareno de mi San Juan, ¿penoso?, acaso se puede disfrutar más que cuando la Plaza de San Pedro es inundada por la grandeza de nuestro San Juan, … existe mayor regocijo para un  nazareno, que el que procura el incomparable engalanamiento de San Juan Viernes Santo ……..

Pero de pronto, mi amigo cambio el gesto, … su ojos se turbaron y buscaban la nada, … su cara, denotaba el llanto que su alma procuraba … recuperó el aliento y entre sollozos me dijo, que solo había una cosa que podía mortificar al nazareno sanjuanista, … me dijo, que si alguna vez miraba a los ojos anónimos de un capirote sanjuanista y los veía llorar, solo podía ser por una cosa,… solo podía ser por que ese nazareno, no oyó la voz de sus ausentes contestar,  al símbolo sanjuanista de ¡!Hermanos, Viva San Juan!!

 

            No es menos cierto, ilustres señores, que indica mi amigo, que no deberían olvidar una acepción que incluya, a aquellos no nacidos nazarenos y a la postre convertidos, pues ellos son el testimonio de que la razón de un nazareno solo tiene un camino, el de la senda, esa senda blanca que el Apóstol de la eterna juventud señala.

            Por tanto, y a la vista de lo expuesto, les ruego la revisión del concepto nazareno sanjuanista, y que le den contenido como a continuación les detallo:

            Nazareno Sanjuanista: dícese del nacido o convertido, que con túnica blanca, todas las primaveras busca tocado de rojo, su mayor satisfacción en el anochecer del Jueves Santo alcantarillero, que regocija su alma cuando entre la algarabía solo tiene oídos para oír aquello de “que hermoso va, es que no hay otro igual”… y que oculta su cara bajo raso blanco el Viernes Santo, para cerrando los ojos al despedir a su San Juan, remover en su interior el recuerdo de los ausentes, el orgullo de las heredades presentes, y para él, para él solo una petición, concédeme un año mas amigo Juan.

 

Atentamente en Alcantarilla a 26 de febrero de dos mil cinco”

 

¡¡HERMANOS VIVA SAN JUAN!!         
                             

Fdo. A.M.Alburquerque