DOMINGO DE PALMAS Y OLIVOS

 

 Acercándose Jesús a Jerusalén, habiendo llegado al monte de los Olivos, envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: “Id a la aldea que está enfrente, y cuando halléis una burra atada y su pollino con ella, desatadla y traédmelos. Si alguno os dijera algo, decidle que el Señor tiene necesidad de ellos, y al punto os lo dejará”. Y fueron sus discípulos e hicieron lo que les había mandado Jesús. Y trajeron la burra y el pollino, y les aparejaron con sus vestidos y le hicieron sentar encima. Y una gran muchedumbre extendió sus vestidos por el camino; otros cortaban ramas de los árboles y las echaban por el suelo. Y las gentes que iban delante y las que venían detrás clamaban diciendo: “HOSANNA al hijo de David, bendito el que viene en nombre del Señor”. (Mat. 21-1; Mc..11)


    Al entrar Jesús en la ciudad de Jerusalén, el recibimiento era como un río desbordado, un triunfo sin igual, lleno de santo entusiasmo, las voces llenan el espacio, el clamor de alegría resuena en el interior de la ciudad


“Bendito el que viene en nombre del Señor”


    Nuestra villa celebra desde el año 1999, en la tarde del Domingo de Ramos la procesión de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, sería en el verano de 1998 cuando, el que esto escribe y en nombre de la Hermandad de San Juan Evangelista y con autorización de toda su Junta Directiva, encargó al escultor recientemente fallecido e hijo de este pueblo, Fernando Ortuño Alburquerque, la realización de una talla que representara a Cristo subido al lomo de un borrico. La escultura no pudo salir más perfecta y felizmente la entregaba para procesionar en la Semana Santa de 1999. Después se uniría al proyecto la Hermandad de la Virgen del Primer Dolor que es la que conjuntamente con San Juan organiza tan bello desfile y de esta forma se completa el ciclo pasional de la vida de Cristo que comprende Vida, Pasión, Muerte y Resurrección. Pero esta Agrupación de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén solamente ha empezado a caminar, ya que nos queda un largo y escabroso camino para conseguir las metas que nos hemos propuesto a medio y largo plazo y que no son otras que la creación de una Hermandad autónoma. Pero, para llegar a ese paso, todavía tienen que pasar algunos años. Mientras eso llega son las Hermandades antes citadas las que proporcionalmente costean los mínimos gastos que supone sacar a la calle a la popular “borriquilla”.


    Son muchas las ilusiones que tenemos puestas en esta Agrupación que hoy carece de patrimonio, si exceptuamos la propia imagen. Desfilamos en una plataforma que gentilmente nos donó otra hermandad pasionaria, no tenemos estandarte, hay que completar el grupo con la realización de alguna imagen que acompañe a Jesús sobre el borrico, que muy bien podría ser un niño e incluso algún adulto, con lo que el grupo quedaría completo, hay que hacer hermanos/as que anualmente con una pequeña cuota ayuden a financiar la salida de la procesión y sobre todo hay que conseguir que los niños/as y jóvenes de Alcantarilla acompañen a nuestra imagen ya que hasta la fecha el acompañamiento no puede ser más pobre y un largo etc…


Fulgencio Sánchez Riquelme